PRÁCTICA DOCENTE E INSTITUCIÓN EDUCATIVA
Prof. SCHIAVETTA, LAURA
Prof. FARCONESI, CAROLINA
El presente documento invita a iniciar un recorrido donde algunas nociones básicas orientan a conocer y comprender la vinculación entre la Práctica Docente-su cotidianeidad- y la Dinámica Institucional, en tanto una y otra se determinan mutuamente.
Para comprender la práctica docente es necesario ubicar que se trata de un concepto que no tiene una única definición, ni puede explicarse en pocas palabras. Es una noción amplia vinculada a la actividad social que ejerce un profesor.
Elena Achilli (1986) transmite la idea de una práctica construida por la combinación de relaciones estructurales, organizativas e institucionales, donde lo histórico se mixtura con las significaciones configurando un modo de ser y hacer docente. En este sentido, la Práctica Docente se encuentra determinada por un contexto social, histórico e institucional, marco dentro del cual, a su vez, la propia formación académica del docente y las singularidades de la escuela ejercen su influencia significativa.
El concepto de práctica docente no es algo estático, por el contrario se encuentra en permanente evolución, atravesada e influenciada por multiplicidad de factores que la renuevan cada día, cada clase. Las actividades que realiza un maestro o un docente son diversas y simultáneas, en tanto abarcan el contenido específico y disciplinar a desarrollar, como también lo relativo a las soluciones que brindan ante las situaciones problemáticas predecibles o impredecibles propias del escenario educativo.
Achilli (1986) dice: “Entendemos la práctica docente como el trabajo que el maestro desarrolla cotidianamente en determinadas y concretas condiciones sociales, históricas e institucionales, adquiriendo una significación tanto para la sociedad como para el propio maestro. Trabajo que si bien está definido en su significación social y particular por la práctica pedagógica, va mucho más allá de ella al involucrar una compleja red de actividades y relaciones que la traspasa… Consideramos a la práctica pedagógica como el proceso que se desarrolla en el contexto del aula en el que se pone de manifiesto una determinada relación maestro-conocimiento-alumno, centrada en el “enseñar” y el “aprender”.”
Lo mencionado por la especialista abre una nueva mirada sobre la tarea, estableciendo precisiones en relación a los términos Práctica Docente y Práctica Pedagógica, si bien una implica a la otra. Especifica, de este modo, que la Práctica Docente es más amplia que la Práctica Pedagógica. En su interior se desarrollan actividades vinculadas al llenado de planillas, preparación de documentación del alumnado, presentación en tiempo y forma de planificaciones y notas, etc., aspectos que resultan conocidos y forman parte de lo que se denomina burocracia de la escuela. Pero a su vez, existen otras actividades que también entran dentro de esta zona de trabajo y se relacionan con lo que una institución solicita al docente. Entre ellas tenemos: reuniones generales de personal, asesoramiento a padres, convocatoria y preparación de actos, relaciones cotidianas con colegas y personal de la escuela, modos de interactuar con los alumnos, circunstancias que acontecen durante los momentos de recreos, situaciones problemáticas en las que deben intervenir, los modos de ser y hacer cada pequeña actividad dentro de la escuela, cómo transmite el docente lo que le ocurre a sus colegas o grupo de alumnos, los modos de resolver los conflictos, etc.
Elena Achilli, en su investigación, rescata que estas instancias que se despliegan dentro y fuera del aula, pueden afectar y hasta perturbar la Práctica Pedagógica en su especificidad de trabajo intelectual, si no se encuentra acompañada de una tarea de reflexión sobre la propia práctica.
Fierro, Cecilia clarifica y sintetiza la idea cuando define: “La práctica docente es una praxis social, objetiva e intencional en la que intervienen los significados, las percepciones y las acciones de los agentes implicados en el proceso – maestros, alumnos, autoridades educativas y padres de familia-, así como los aspectos político-institucionales, administrativos y normativos que, según el proyecto educativo de cada país, delimitan la función del maestro.” En este sentido, el concepto aloja en su interior las diferentes personas que interactúan dentro de la escuela, con una trama amplia de sentimientos y sensaciones. Si bien se trata de una tarea pedagógica en tanto intelectual y disciplinar, no es sin el atravesamiento de dimensiones subjetivas, sociales, políticas y culturales que van delimitando una forma de ejercer la profesión. Todo esto aporta un sesgo de complejidad a la práctica docente, a la que se sumarán las particularidades institucionales y organizativas de la escuela, escenario en el que se despliegan las tareas específicas.
De esta manera podemos ubicar que, tanto el sistema educativo en general como la escuela, son construcciones sociales y culturales, y como tales van ejerciendo influencia día a día en el modo de ser y hacer la práctica docente acorde a las variaciones del contexto, y en relación directa a lo que van construyendo y significando los actores de una institución educativa.
Siguiendo a Cecilia Fierro (1999), se advierte que la Institución Educativa centraliza su atención en las circunstancias que ponen de manifiesto el dinamismo en el que se desarrollan las tareas docentes. La Historia Institucional que se hace presente en la Cultura escolar, el Clima Institucional, los Conflictos que pudieran surgir y los modos de resolverlos, constituyen una trama lo suficientemente amplia y compleja que es necesario conocer para comprender y trabajar en la Reflexión sobre la Propia Práctica.
Si la función del maestro/profesor es la de mediar entre los conocimientos y el grupo de alumnos, orientado a propiciar la adquisición de aprendizajes, es necesario que el mismo genere un espacio de reflexión en torno a las dimensiones de la práctica docente: personal, institucional, interpersonal, social, didáctica y valorativa. Cabe aclarar que esta clasificación en distintas dimensiones sólo se realiza a fines didácticos, como para poder identificar que se incluye al interior de cada una de ellas, sin embargo son interdependientes, de influencia recíproca y permanente.
Bibliografía.
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ACHILLI, ELENA L. (1986) “Práctica Docente: Una interpretación desde los saberes del maestro”. Facultad de Humanidades y Artes -Universidad Nacional de Rosario – Santa Fe – Argentina.
- FERNANDES LIDIA. (2001) “Instituciones educativas”. Ed. Paidós.
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FIERRO, CECILIA y otros. (1999). “Transformando la Práctica Docente. Una propuesta basada en la investigación-acción”. Ed. Paidós.
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FIERRO, CECILIA y CONTRERAS JOHANNA. (2003). “La Práctica Docente y sus dimensiones” Ficha: Valoras UC.
ABRIL 2014.
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